ApS.1A1: Desinformación, fake news y postverdad

  • GRUPO 1A1
  • Ángela Aboy Campañó
  • Berta Álvarez Riveiro
  • Sara Babío García
  • Lucía Barreiro Abalo
  • Ainara Barreiro García
  • José Luis García Gómez

1. Contextualización

El problema de la desinformación es una lacra que persigue a la sociedad desde que el ser humano empezó a comunicarse. Dar salida o continuidad a información falaz, de manera consciente o sin tener la intención de engañar al prójimo, puede ser el desencadenante de incontables problemas y terribles consecuencias, aun cuando no exista malicia detrás de ese mensaje o noticia falso viralmente compartido.

     La historia está escrita a través de sucesos que tuvieron su origen en la desinformación o la manipulación más desvergonzada. Ya en el siglo XX la propaganda nazi se sirvió de ello para sus aspiraciones de gobierno y su posterior permanencia. En España, durante la dictadura del régimen franquista, el NO-DO era una suerte de telediario retransmitido en salas de cine al servicio del caudillo y sus intereses particulares.

     Llegado el siglo XXI, en el año 2001 el Departamento de Defensa de Estados Unidos de la administración Bush creó en secreto la Oficina de Influencia Estratégica con el fin de producir falsas noticias y respaldar las declaraciones del gobierno estadounidense en plena crisis con Afganistán, influyendo también en medios de otros países. A pesar de suponer un escándalo destapado por periodistas, que logró forzar su cierre, no fue impedimento para que ese mismo año, tras los atentados del 11 de septiembre, George W. Bush saliera ante el mundo a manipular la verdad en beneficio de sus intereses. En 2003, los mismos métodos fueron utilizados para hacer brotar el germen del conflicto bélico de Irak y sus armas de destrucción masivas, aun cuando ya en esa época numerosos medios alzaban la voz desmintiendo los bulos creados por Estados Unidos y los países adscritos a sus intereses.

     Si el avance de los tiempos y la tecnología podía hacer pensar que este problema tendería a resolverse, en una sociedad globalizada que en veinte años ha incrementado en un 976% el acceso a internet, no se podría estar más errado. Aún cuando más de la mitad de la población está conectada, cuando más herramientas de información y verificación de datos existen, cuando más se advierte ante la importancia de no dejarse manipular por noticias falsas o sesgadas… éstas siguen calando y contribuyendo a generar la discordia, a crear problemas que no existen y a beneficiar a aquellos que se sirven de sus métodos de manera impune.

     Habiendo sido la expresión fake news elegida como Palabra del Año en 2017 por el prestigioso diccionario Collins, es complicado creer que este problema esté en vías de solucionarse en un corto plazo.      Por todo ello, en los días que vivimos y tras haber visto como ejércitos de bots podían convertir en presidente a un megalómano como Trump, en plena crisis mundial por la pandemia del Coronavirus, debemos estar más recelosos que nunca ante las informaciones que leemos y de la que nos hacemos eco.

1.2. Objetivos y metodología

     Este proyecto forma parte del desarrollo práctico de la asignatura Teoría y Práctica de la Comunicación Televisiva impartida en el segundo semestre del segundo curso del Grado en Publicidad y Relaciones Públicas. Esta titulación se encuentra en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de Pontevedra, una parte del campus que tiene la Universidad de Vigo en la provincia.

     El objetivo del ejercicio es presentar el nivel de conocimientos de parte de la sociedad respecto a la problemática actual de la desinformación y la difusión de bulos.

     Para ello se ha elaborado una batería de preguntas con respuesta cerrada aplicada en una muestra de población con edades comprendidas entre los 45 y los 65 años, como representación del sector adulto medio de la sociedad. Los participantes cuentan con un nivel de estudios básicos en todos los casos, siendo algunos titulados de más alto nivel.

     En una primera fase del ejercicio, se ha realizado el cuestionario con los progenitores de los mismos autores del estudio. Sin embargo, en una segunda etapa del proyecto se añadirán los datos extraídos con la participación de los colaboradores de A Redeira.

2. A Redeira

A Redeira es una asociación sin ánimo de lucro que opera en Pontevedra bajo la co-gestión entre el Ayuntamiento y los mismos usuarios, que forman entre ellos una comunidad ecléctica. Sin un espacio delimitado más allá de las reuniones programadas, que se realizan en la Casa Azul, esta agrupación opera a través de las redes y de la plataforma Peto Colaborativo, con la que se gestiona este proyecto pionero en Galicia.

     Peto Colaborativo se inspiró en La Colaboradora de Zaragoza, un programa galardonado con el Eurocities 2016, que premia las iniciativas de mejora del nivel de vida de la ciudadanía. A partir de esta idea y con la intención de trasladarla a Galicia, el equipo de Cuatro Sequoias formado por África Rodríguez, Cristina Fariñas y Mariem Filgueira se encarga de desarrollar y coordinar las actividades y acciones de A Redeira.

     Estas actividades y acciones permiten que cualquier miembro de la comunidad obtenga ayuda en proyectos empresariales, educativos, laborales o sociales con el único requisito de pago de intercambiar horas por ideas, servicios y conocimiento a través de esta suerte de banca colaborativa.

     El resultado es un entramado de contactos a nivel provincial que permite el intercambio de conocimiento, experiencia y ayuda entre los integrantes con el objetivo de formar parte de la red P2P (peer to peer, “entre iguales”), la red de economía colaborativa más importante del mundo.

3. Proyecto de aprendizaje servicio

La modalidad Aprendizaje y Servicio permite el desarrollo de este ejercicio en colaboración con A Redeira, haciendo uso de la plataforma Peto Colaborativo y pudiendo extraer datos de la ciudadanía con más ejemplos y tipologías sociales y datos extrapolables.

     Esta colaboración supone para el equipo de trabajo un compromiso de deuda que se traducirá en horas invertidas, para ayudar en futuros proyectos de la asociación en los que se nos demande.

     La oportunidad que se nos brinda a través de este ejercicio no sólo nos beneficia en el desarrollo y contenido del mismo, sino que nos proporciona una red de contactos de gremios muy diversos y la posibilidad de pertenecer a una comunidad que crece cada día.

3.1. Problema que se pretende resolver

Este estudio busca concienciar al conjunto de la sociedad sobre lo vulnerable que es el usuario ante las fake news y los bulos generados en los medios de comunicación.

     La ignorancia ante las posibles consecuencias que puede desencadenar la difusión de noticias falsas o adulteradas no exime de verse imputado en un delito de difamación o de calumnias entre otros.

     Toda persona que tenga acceso a la información y a las distintas redes y plataformas sociales debe conocer tanto los derechos que como usuario le corresponden, como los deberes que debe cumplir dentro del marco de legal correspondiente.

3.2. Público al que se dirige

El público al que se dirige principalmente este estudio es aquel comprendido entre los 45 y los 65 años. Las personas dentro de ese rango suelen ser usuarios que comienzan su camino en el mundo de las redes sociales y que desconocen las principales herramientas para verificar información existentes en la red.

     Además de desconocer la naturaleza y el funcionamiento de la mayoría de plataformas, también suelen desconocen los usos más avanzados de aquellas que sí utilizan. Así mismo, se busca comprender en qué medida se dan por válidos canales de comunicación como si de medios de comunicación oficiales se tratase.

     Por último, tras la realización de este trabajo se verá si los usuarios conocen qué tipo de consecuencias puede acarrear el envío de un bulo sin cerciorarse primero de su contenido antes de pulsar en la pantalla el botón de envío.

4. Aprendizajes

4.1. En relación a la materia

     Hemos podido comprobar a pequeña escala el entramado que supone la realización de un trabajo de este tipo, teniendo en cuenta para su desarrollo aspectos técnicos, no sólo respecto a los materiales sino también en relación a los escenarios planificados, las limitaciones técnicas a la hora de plantear temas como la iluminación, el sonido y sobre todo la coordinación entre los propios integrantes y los colaboradores de A Redeira.

4.2 En relación a la titulación

Dentro de las competencias que esperamos desarrollar a lo largo del Grado de Publicidad y Relaciones Públicas, la realización de este proyecto nos ha permitido obtener unas capacidades básicas de producción y coordinación.

     Por otra parte, los conocimientos teóricos que han ido acompañando al desenvolvimiento de la materia y la realización del proyecto constituyen en algunos casos cuestiones básicas del medio audiovisual y publicitario respecto a la televisión que cimentan la base de la titulación. Se elija el sector televisivo o no, es una cultura que cualquier profesional de la publicidad o de las relaciones públicas debe asimilar.

4.3. Enseñanzas y competencias vitales

Como estudiantes, este proyecto nos ha brindado la oportunidad de establecer lazos con una organización como es A Redeira, que abarca un amplio espectro de profesionales y contactos que a lo largo de la titulación y en un futuro profesional, pueden suponer relaciones de simbiosis muy interesantes.     Por otra parte, un proyecto de estas características ha supuesto un esfuerzo colectivo por parte de todos los integrantes del grupo de coordinación y colaboración. Esto se ha visto acentuado por el contexto de crisis sanitaria debido a la pandemia, pero ha sido un obstáculo salvable gracias a la voluntad y el trabajo de todos, además de la disposición del docente, que ha sabido adaptarse a la situación y dar solución los alumnos.

5. Valoración crítica y conclusiones

La valoración de esta tarea por parte de los integrantes del grupo ha sido muy positiva, a pesar de verse limitada por la situación de pandemia debido al Covid-19.

     Además de lo ya mencionado respecto a la colaboración con A Redeira, este estudio nos ha permitido vislumbrar un poco mejor hasta qué punto la desinformación es un problema para la sociedad.

     Al delimitar la temática de nuestro estudio, nunca imaginamos que el desarrollo del mismo se vería interrumpido por una situación tan excepcional e inédita. Sin embargo, hemos podido ver cómo a lo largo de la cuarentena la problemática de los bulos y las fake news han ido ganando trascendencia en los medios y en los hábitos de los consumidores y/o usuarios de las distintas redes sociales y plataformas de comunicación. Esto nos reafirmó en nuestro objetivo y nos ha brindado una gran lección: la desinformación y los bulos tienen una viralidad mayor que los memes, pero con consecuencias son mucho más nocivas.